No sé que sea capaz de escribir
Todo lo quiero expresar no lo puedo plasmar
Actitudes aparentes
Miradas sin objetivo
Y una pena que embarga mi ser
Tal vez lo doloroso sea paso a la felicidad
De ir separándome de personas que no creerán en mi actuar
De persones que duden de mi verdad
De personas que solo se quieran librar ante otras que les conviene no alejar
Cada quien cree lo que quiere creer mas no lo que es de creer
Lo correcto será creer lo que es, mas no lo que se quiere creer
Tan solo así se podrá ser libre
De quien te quiere dominar
De quien sólo busca su felicidad y no la verdad
Impotencia y decepción completa de quien tenía en lo alto
Tan alto subió y así de pronto cayó
¿Palabras sin sentido ni importancia?
Pues no sabe que es la verdad ni lo que tan ligeramente se llama amistad
Desde que llegaste a mí hice todo lo que pude por ti. Te abrí mi corazón y luché para que te quedaras conmigo, te cuide y velé por ti.
Sólo puedo decirte que me dolió mucho despedirte, realmente me dolía el alma tenerte conmigo. Pedía a gritos que dejaras de sufrir, pero mi deseo no se cumplía. Tenía que decidir. Tus ojitos con los que apenas podías mirarme me lo decían.Así que decidí.
Estuve contigo, sí, como siempre, a tu lado, sin dejar que nada perturbara tu despedida. Me quedé a tu lado y me aseguré de que nada te causara más dolor del que ya habías padecido.Te di las últimas caricias, no me importó tu agresión de enfado por dejar esta vida...te acaricié y te acompañé hasta que des el último respiro...
No te di mis lágrimas para tener valor, ahora no hay nada que hacer, todo ya está hecho... y todo lo hice por ti. Ahora que ya no estás conmigo puedo llorar tu partida.
Son casi las 11 AM del miércoles 26 de julio. En el patio todos los alumnos, profesores y padres de familia del colegio Hans Christian Andersen esperan que se entone el himno nacional y la oración para iniciar la ceremonia. Es la víspera de Fiestas Patrias y también la primera edición del primer concurso de poesía coral denominado “Píndaro”, en honor al máximo exponente de esta manifestación lírica originada en Esparta.
Los niños de inicial, primaria y secundaria han ensayado una y otra vez. No está permitido equivocarse, ni estar nervioso, sólo convencer al jurado de que mi poesía es la mejor. Primero aparecen en escena frente a centenares de miradas emocionadas los niños de 3 años, quienes con esfuerzo recitan su poesía “Banderita Mía”. Su pronunciación entrecortada arranca gestos de ternura, aplausos y muchas ganas de apachurrarlos.
Luego van presentándose los alumnos de primero a sexto grado de primaria, cada quien con el empeño de ganar los premios que resultan muy significativos entre los que destacan para el asombro de todos los laureles -que les darán el título de gloriosos ganadores-.
Los estilos de declamación son diferentes pero el tema es común: el amor a la patria y a sus símbolos. Los alumnos del primero de secundaria logran concentrar la atención de todos los asistentes con el poema Lamento de un extranjero. “Cuando descanse en la fosa y mi alma agarre vuelo, quiero que en vez de un ángel, un cóndor suba al cielo. Pido que en mi funeral me prendan más de una vela, que me canten el cóndor pasa y la flor de la canela. Le pediré a mi familia, que a pesar de mis costumbres, me saquen de Nueva York y me entierren en Tumbes. Cuando yo deje este mundo como todo ser humano, me iré con dolor profundo por no haber sido peruano.
Con rimas como esta y por partida doble, los alumnos y alumnas del Hans, no sólo cultivan un género lírico que resulta nuevo en nuestro medio, sino que cultivan valores cívicos mucho más productivos que marchar en un desfile escolar para el deleite momentáneo de unos pocos sin que ello aporte mucho al desarrollo de la nación.
Llamamos animal a cualquier imbécil que se nos cruce. Pero qué gran error cometemos!... después de esta foto, ¿acaso provoca volver a decirle animal?